Yuri (Al infierno nadie)

Yuri sonríe ligeramente mientras charla, pero lo hace con extremo cuidado para que en la operación ninguno de sus erizados cabellos escape de su sitio. De hecho, apenas gesticula mientras mueve la boca, como si alguna fuerza extraña mantuviera tensos sus músculos faciales. Según la veracruzana, la música que actualmente interpreta le servirá de escarmiento a la “gente que piensa: ay, los ochenteros, siempre con los mismos pelos y las mismas canciones; ya están viejitos”. Para la mujer de corte punkie no hay dudas; ya va siendo hora de que todos se enteren: “hay ochenteros que nos superamos, que no nos quedamos en aquella época”.  

A estas alturas de tu vida hablas sin empacho de todo; cirugías estéticas, divorcios y sesiones fotográficas para las llamadas “revistas para caballeros”. Nada de pena.

Desde que tengo a Dios en mi corazón soy una mujer que habla de lo bueno y de lo malo, porque me siento segura de quién soy, sin tapujos. Me he tropezado, he sufrido de adicciones, por ejemplo, pero lucho por mi felicidad y por mi carrera porque soy emprendedora. 

¿Algo de lo cual arrepentirse?  

Para hablar del bien es necesario conocer el mal. Hay que estar en ambas partes. Yo toqué fondo y me levanté. Ahí tienes a Jesús; los líderes se ha hecho superando pruebas.

Sí, pruebas. Tengo en mente algunas imágenes de los años ochenta. Postales donde los excesos fueron parte primordial de tus días. En ese sentido, quizá seas una de las pocas rockstars que existen en México. 

Ay, gracias. Mira, yo creo que en México hay muy pocas buenas intérpretes y muchas que tienen otros atributos que las hacen “diferentes”. En el mundo de la artisteada todo se vale, pero si no cuentas con suficientes bases para sostenerte, te caes. Definitivamente no soy la mejor, ponerme ese título sería sinónimo de soberbia, pero sí creo que soy una show woman que se reinventa a diario. Porque soy actriz, bailarina, cantante… oye ¡eso ya no se da! Ahora se bajan del avión y con esa misma ropa se van a cantar. Pero hay que aceptar que es una nueva generación la que está dominando hoy día, y también hay un público nuevo al cual, incluso, Madonna se ha adaptado. Por eso soy su fan. Es una de mis musas, por su disciplina y fortaleza.

Hasta te han comparado con ella.

Es que tenemos vidas similares; somos artistas que a pesar de la edad nos seguimos conservando bien y hemos inspirado a nuevas generaciones. Recuerdo cuando empecé a usar el ventilador en los shows; después de mí, varias generaciones lo han usado, y lo mismo pasó con mis bailarines y mis cambios de vestuario. A mí me inspira Beyonce, Rihanna, Cher, Janet Jackson. Me encantan sus producciones y yo traigo un espectáculo similar aunque, ora sí que en Región 5.

Revisando tu cancionero me intriga especialmente la letra de “El apagón”. En ese tema haces referencia a un encuentro un tanto oscuro, pero con tu propio padre. 

A veces los artistas cantamos por cantar, no nos damos cuenta de lo que hacemos. Cuando tuve mi encuentro con Jesucristo algunos cristianos se acercaron para preguntarme si sabía lo que estaba cantando. De qué hablas, les dije. Es que esa canción habla de un incesto, me contestaron. Y ¡hello, es verdad! ¡Porque en ese tema mi papá me está pegando un faje y óyeme, eso no viene al caso! Ya quité esa parte de la canción, obviamente. Y la verdad es que tengo éxitos que hablan de adulterio cuando yo actualmente práctico la rectitud y la fe. Pero no soy juiciosa, yo no mando al infierno a nadie.

Y lejos del infierno está tu lado más cándido. Hablemos de “Osito panda”, ¿alguna vez volverás a cantarla?

Sí. Haré una versión nueva, tal vez en cumbia o reggaeton. ¿Por qué no?

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